Dolor de recuerdos,
que nublan la mente
que la llevan al cielo
que la llevan y la mecen...
Era mi mundo lejano, apartado
lleno de algo que los demás no entendían...
era fuego, era hielo, era no saber que había...
más grande que el cielo, pero más apartado...
No eran sus besos, los que me llenaban
no eran su caricias las que me acariciaban
no eran sus manos las que me tocaban
si no sus letras las que yo amaba...
Más duele saber que hubo algo
y luego nada quedaba
que saber que nada nunca hubo
y luego sufrir... sin nada...
Ojos que decían
más que lo que sus palabras hablaban
manos que escribían
sueños de noches largas.
En su pecho quedo siempre
mi angustia y el drama
de saber que no hubo nunca
más triste historia en mi vida relatada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario